El Primer Congreso Internacional de Fomento a la lectura en Lenguas Indígenas se realizó del 14 al 16 de junio en la ciudad de Oaxaca, en el espléndido Teatro Macedonio Alcalá, lugar al que se dieron cita promotores, gestores culturales, investigadores, editores, creadores artísticos, mediadores de la lectura y educadores de México y de otras partes del mundo, entre ellos el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), Carlos Anaya Rosique, quien participó en la mesa 2 de actividades denominada: "Edición, publicación y traducción como estrategias de fomento a la lectura".
 
México es el segundo país de América Latina con mayor diversidad lingüística, así lo indicó el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) al mencionar, en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna más reciente, que actualmente el 60% de las lenguas que aún se hablan a lo largo de la república están en riesgo de extinción; es decir, en los próximos años podrían desaparecer más de 40 lenguas indígenas propias de nuestro país.
 
Son 67 lenguas indígenas que se pueden escuchar en más de la mitad de los 32 estados del país y que son habladas por cerca de 7 millones de personas, una cifra a considerar en un país de 120 millones. De esta cifra, más de un millón de personas no hablan más que su lengua originaria; es decir, no hablan español, de los cuales cerca de 800 mil son mujeres.
 
De todos estos datos, es que surge la necesidad de promover una política intercultural de lenguaje, para generar condiciones de política pública a favor de las lenguas indígenas, de ahí que la CANIEM participe en este Congreso.
 
Durante su participación, el editor Carlos Anaya Rosique enfatizó que “las lenguas indígenas no son estáticas, son dinámicas, creativas y abiertas a la innovación y capaces de recrear elementos estéticos, semánticos y discursivos propios de sus culturas. Esta es la verdadera riqueza de nuestras lenguas originarias”, mencionó.
 
Son de destacar los esfuerzos de editoriales que publican para el mercado en español, pero también para este otro mercado, suprimido en muchos casos: Artes de México, Libros para imaginar, 3 Abejas, Amaquemecan, CIESAS, CONAFE, Ediciones el Ermitaño, Ediciones Tecolote, Ediciones Uache, Editorial Trillas, Fondo de Cultura Económica, Instituto Mora, Magenta Ediciones, Nostra Ediciones, Petra Ediciones, Pluralia, Siglo XXI Ediciones, por citar aquellas editoriales que actúan a nivel nacional, sin descartar las editoriales y proyectos regionales o locales que existen a lo largo del territorio mexicano y que es necesario apoyar, promover y profesionalizar.
 
Las acciones en materia de cultura, educación y fomento a la lectura en lenguas indígenas se deben enfocar a la difusión de la lectura y la escritura como un mecanismo de cohesión social. Leer y escribir, en español, lo mismo que en lenguas originarias, amplía horizontes, es el vehículo natural del conocimiento, provee divertimento y crea comunidad.
 
Compartir experiencias sobre la formación de lectores, editores y desde la propia industria editorial en contextos multilingües y monolingües, desde espacios como el escolar, industrial o el público, así como del uso de diferentes plataformas, dispositivos y recursos es un primer paso en la búsqueda de las mejores opciones, de las alternativas para lograr la equidad.
 
Los retos y los desafíos para la industria editorial no son distintos a lo que podemos encontrar en los otros ámbitos de acción hacia las lenguas originarias: como sociedad, aún sufrimos un entorno de discriminación, donde se estigmatiza por el idioma, el color de piel o la forma de vestir; donde los idiomas indígenas son silenciados en los medios de comunicación, o en la mayoría de ellos.
 
Desde la cultura escrita, la industria editorial tiene de su lado uno de los medios de comunicación, de construcción de pensamiento, de equidad, de extensión de la memoria más poderosos que el ser humano ha inventado, y utiliza: el libro.
 
“Editemos libros en lenguas indígenas, propiciemos encuentros como el que hoy nos convoca, alentemos la participación de las comunidades indígenas, y démosles voz a nuestras hermanas y hermanos que hablan alguna, o muchas de las lenguas indígenas, sólo así preservaremos nuestras culturas y nuestra voz milenaria. La industria editorial del país debe trabajar bajo la premisa de que ‘ningún idioma es superior a otro’”, enfatizó Anaya Rosique.
 
En un tiempo en el que se habla de innovación, “debemos voltear a ver el abanico de posibilidades que a partir de las lenguas indígenas se presenta en el horizonte cultural de nuestro país. Para el gremio editorial, difundir, promover y fortalecer la cultura de cada nación es una de las razones de ser del libro”, finalizó el presidente de la CANIEM.
 
En el Primer Congreso Internacional de Fomento a la Lectura en Lenguas Indígenas se llevaron a cabo conferencias magistrales, talleres y mesas redondas en las que se escucharon experiencias, propuestas, reflexiones y resultados de investigaciones y de buenas prácticas.
 

Carlos Anaya Rosique, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), lamentó que el tema de la cultura no apareciera durante el tercer debate presidencial que se llevó a cabo en la ciudad de Mérida el pasado 12 de junio.
Reveló que en los últimos días ha tenido encuentros con los representantes de cultura de los tres principales candidatos a la presidencia ─Alejandra Frausto, de la coalición Juntos Haremos Historia; Raúl Padilla, de Por México al Frente; y César Moheno, de Todos por México─, a quienes les expuso algunos de los apoyos que podrían impulsarse para incentivar la lectura y la cultura escrita, como la creación del programa Efilectura, que incluiría un apoyo sustancial en las coediciones y una tarjeta para estudiantes que les permita adquirir libros.
"No sólo tenemos en mente la tasa cero del IVA a librerías, en la que coinciden los tres representantes, sino también el impulso de Efilectura o vales para la cultura, es decir, elementos que puedan reforzar y apoyar a los jóvenes y a la sociedad en su conjunto, para el acercamiento a la cultura".
El presidente de la CANIEM aseguró que la idea no es una carta a los Reyes Magos, "sino más bien una propuesta donde señalamos los elementos básicos para mostrar el camino desde nuestra visión. Para ello hemos pensado en una tarjeta, con una suma mensual, que permita a los alumnos inscritos en escuelas públicas y privadas canjear por libros, pero aún debemos trabajar en los detalles porque no se trata de regalar dinero", explicó.
¿Qué opinión le mereció que los candidatos no incluyeran el tema de la cultura durante el último debate del pasado martes?, se le inquirió. "Bueno, me llamó la atención que sólo se redujeron al tema de educación y particularmente de la Reforma Educativa. Sí me preocupa que este tema no haya aparecido de manera abierta, pero quizá tiene que ver con el formato de los debates, dijo.
¿Cuál es su percepción sobre el programa cultural de las tres principales fuerzas políticas? "Considero que uno de los puntos que puede sumar a cualquier candidato, en general, es el tema de la cultura. Hasta el momento, no he encontrado grandes variantes en las propuestas de los distintos representantes; hay estilos personales, pero la cultura sigue siendo ese elemento que nos unifica y que es la mejor arma contra las armas".
Anaya Rosique fue entrevistado en el primer Congreso Internacional de Fomento a la Lectura en Lenguas Indígenas.
 
* Con información de Juan Carlos Talavera / Excélsior
 

El pasado 13 de junio, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) y Colorines Educación, S. C. refrendaron su compromiso de colaboración mediante la firma de un convenio que tiene la intención de incrementar la profesionalización de las personas que ya laboran en la industria editorial, o bien, que aspiran a integrarse a alguna de las actividades que la misma comprende.
 
El presidente del Consejo Directivo de la CANIEM, Carlos Anaya Rosique, y la Directora General de Colorines, María Aline de la Macorra Pettersson Moriel, encabezaron la firma de este acuerdo siendo testigos del acto la Lic. Lorenza Cecilia Estandía González-Luna, el Dr. Alejandro Ramírez Flores, el Mtro. Arturo Ahmed Romero, y Leticia Arellano Arriaga.
 
A fin de cumplir con el objetivo de este convenio, tanto la CANIEM como Colorines buscarán diseñar conjuntamente el programa académico, en el que se describirán los objetivos, temario, calendario y profesores, así como los criterios de evaluación para los alumnos.
 
Asimismo, ambas partes buscarán realizar, promover y difundir las actividades de los sectores editorial, educativo y cultural de forma conjunta, todas ellas relacionadas con la profesionalización de los integrantes de la actividad editorial en general, y de manera particular aquellos cursos en línea que organicen conjuntamente.
 
“Es un gusto firmar este tipo de convenios, con el cual buscamos ambas partes una aportación significativa a la industria editorial, y si bien la Cámara es el firmante, EDITAMOS será quien ponga en marcha y operación, con autonomía de gestión, los compromisos suscritos por la CANIEM”, indicó Carlos Anaya Rosique durante la firma del convenio.
 
Para Colorines la firma de esta alianza representa un paso importante, ya que es el inicio de proyectos en beneficio de quienes laboran ya en la industria editorial, pero también de quienes buscan integrarse a una de las industrias más dinámicas del país, lo que se traduce en un trabajo en pro del fortalecimiento del gremio editorial”, dijo Aline de la Macorra.
 
El convenio de colaboración CANIEM-Colorines Educación, S. C. entró en vigor a partir de la fecha de su firma, y tendrá vigencia hasta diciembre de 2021, con posibilidad de renovarlo una sola ocasión por un periodo similar, si es que ambas partes así lo acordaran.
 

El libro, como objeto portador de identidades, valores y significados, tiende puentes entre los pueblos y, con la edición como fuente de transmisión de conocimientos, el vínculo entre cultura y desarrollo se fortalece. Con esta premisa, la Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Feria del libro de Fráncfort, en el marco de la CONTEC, celebró este lunes el Conversatorio Edición, diversidad cultural y desarrollo sostenible.
 
En el evento celebrado en el Auditorio del Seminario de Cultura Mexicana participaron Carlos Anaya Rosique, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM); Antonio Calera-Grobet, Director de Mantarraya ediciones; Gustavo Cruz, Editor de Editorial Almadía; Diego Echeverría, Director General de InK it, plataforma de libros digitales; José María Espinasa, Fundador de Ediciones sin Nombre; Cecilia Espinosa Bonilla, Directora de la Fundación SM; Rodrigo García, Subdirector de Cooperación Cultural, Centro Cultural de España en México y Mario Gastón García, Director de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.
 
Al encuentro moderado por la Directora y Representante de la UNESCO en México, Nuria Sanz, asistieron también Pilar Gordoa, Directora de marketing y servicios editoriales, Penguin Random House; Tomás Granados Salinas, Director editorial de Grano de Sal; Déborah Holtz, Directora de Trilce Ediciones y fundadora de la Asociación de Editoriales Mexicanas Independientes; Álvaro Jasso Fundador de Libros Malaletra; Philippe Ollé laprune, Exdirector de Casa Refugio Citlaltépetl y Socorro Venegas, Coordinadora de obras para niños y jóvenes del FCE.
 
El conversatorio giró en torno a cinco preguntas rectoras: ¿cómo una industria creativa como la edición propicia la diversidad cultural?, ¿qué políticas públicas culturales son necesarias para potenciar el emprendimiento y la sostenibilidad en el campo editorial?; ¿crecer como empresa editorial implica renunciar a libertades creativas?, ¿las políticas de acceso abierto atentan contra el mercado de los libros? Y, ante el avance tecnológico, ¿cuáles son los modelos de negocio editorial emergentes?
 
En su oportunidad, la Directora de la UNESCO en México recordó que la editorial es también una industria creativa, de índole económica y cultural, a la cual aluden las metas de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) 8 y 9 de la Agenda 2030. Dichas metas, mencionó, buscan promover el crecimiento económico sostenido e inclusivo, así como la industrialización sostenible, fomentando la innovación.
 
Asimismo, Nuria Sanz explicó que en la Oficina de la UNESCO en México considera a la actividad editorial como una paradigmática gestión de bienes y servicios culturales que contribuye al intercambio de valores emanados de las identidades de los pueblos.
 
Durante su participación, Carlos Anaya Rosique, presidente de la CANIEM, mencionó la carencia de puntos de venta en el territorio mexicano, al ser poco más de 2,700 puntos de venta de libros en el país, un país que tiene una población de poco más de 120 millones de personas, una situación que “nos hace reflexionar sobre la necesidad de impulsar la creación de más librerías en el país, el lugar natural de venta de libros”.
 
Para la UNESCO, el libro constituye el punto de encuentro de las libertades humanas más importantes, entre las que destacan en primer lugar la libertad de expresión y la libertad de edición.  En palabras de la Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, “se trata de libertades frágiles, enfrentadas a numerosos desafíos, desde el cuestionamiento del derecho de autor y de la diversidad cultural hasta las amenazas físicas a las que están expuestos los autores, los periodistas y los editores en numerosos países, estas libertades se niegan, incluso en nuestros días”.
 
CONTEC México es una marca de la Feria del Libro de Frankfurt, tiene el objetivo de crear un espacio de reflexión en torno a los desafíos y las oportunidades en la industria del contenido. La iniciativa nació en 2017 como​ ​una de las actividades del Año dual Alemania – México y busca establecer un puente de comunicación entre los profesionales del mundo editorial y de la tecnología.
 
* UNESCO México / CANIEM
 

La intención es detonar el tránsito del público en las librerías e incentivar en niños y jóvenes el reconocimiento de las librerías como espacios culturales, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), a través del Comité de Libros Infantiles y Juveniles (COLIJ), tienen el gusto de anunciar el Primer Festival del Libro Ilustrado, el cual se llevará a cabo del 25 al 30 de junio de 2018.
 
De este modo, se impulsan actividades que estimulen la lectura y, primordialmente la venta de libros de este género de las más de 23 editoriales afiliadas que conforman el Comité de Libros Infantiles y Juveniles de la CANIEM, lo que se traduce en un esfuerzo común entre la iniciativa privada, privilegiando el acompañamiento de las escuelas, los maestros, los bibliotecarios, los promotores de lectura para visitar las librerías, así como por parte de las librerías, su dedicación, creatividad, entusiasmo y disposición para recibir a un público inicial con cariño, atención y buscar la fidelidad para crear un nuevo público.
 
El Primer Festival del Libro Ilustrado se celebrará en diversos puntos de venta de la Ciudad de México, así como en librerías en el interior de la República Mexicana que cuenten con una sección dedicada a libros infantiles y juveniles, ejemplo de ello están librerías El Sótano (CDMX), Casa de Libro (CDMX y Estado de México), Librería Bonilla (CDMX), La Voltereta (CDMX), Librería Carlos Fuentes (Guadalajara), Librería Gugui (Querétaro), Polilibros Infantil (Celaya) y Casa de Letras (Guadalajara).
 
Las empresas editoriales participantes son: CIDCLI, Constantine Editores, Ediciones Castillo, Ediciones El Naranjo, Ediciones Tecolote, COMBEL, Uranito, Hiperlibro, Océano Travesía, Grupo Planeta, Edelvives, Editorial Porrúa, Loqueleo-Santillana, Editorial Trillas, Fondo de Cultura Económica, Leetra, Libros para Imaginar, MC Editores, Miguel Ángel Porrúa, Nostra Ediciones, Petra Ediciones, Pluralia Ediciones, Amaquemecan, IBBY México, Secretaría de Cultura, FILIJ y CANIEM-COLIJ.
 
Esta iniciativa surge tomando el modelo de la Semana Internacional del Libro Ilustrado en Barcelona, proyecto impulsado desde el año pasado.
 
La característica principal es que busca integrar a los libreros, las escuelas, las editoriales y las bibliotecas en un fin común: visibilizar la producción local de un género que cada vez cobra mayor auge en la literatura infantil: el libro ilustrado, o bien el libro-álbum.
 
Esto se logra a través de talleres para niños, para padres de familia y maestros; muestras de ilustradores, conferencias y pláticas que girarán en torno a generar una conciencia en el público de la importancia del libro ilustrado.
 
El Primer Festival del Libro Ilustrado se realizará del 25 al 30 de junio de 2018, para mayores informes contactar al Comité de Libros Infantiles y Juveniles de la CANIEM al correo electrónico comitedelij@caniem.com, o al teléfono 56882011 ext. 714.
 

Esta es la era de las industrias culturales y creativas en donde, precisamente, el insumo de la creatividad es el de elevado valor en la cadena productiva de los países y las empresas más importantes del mundo.
Efectivamente, ha cambiado radicalmente la manera en la que se crean, comparten y transmiten contenidos creativos audiovisuales, de forma que en la actualidad estos viajan por una diversidad de dispositivos y plataformas.
Esto resulta en una ampliación en la disponibilidad para los consumidores, pero también su vulnerabilidad ante potenciales violaciones del derecho de autor, toda vez que algunos usuarios pueden hacer un uso de los contenidos transmitidos sin autorización, especialmente aquellos de audio y/o video por internet, por la facilidad de acceso a estos. A este fenómeno se le conoce como “transferencia de valor” desde los creadores de contenidos hacia las plataformas digitales de streaming y video bajo demanda.
Al respecto, la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC) refiere que la transferencia de valor impacta negativamente a los titulares de derechos de autor, tal que estos pueden recibir “una remuneración inadecuada, o incluso ninguna. Algunos intermediarios [usuarios, dispositivos y/o plataformas] en línea no piden autorización a los titulares de derechos o aprovechan las lagunas jurídicas existentes” (https://goo.gl/fZbwqm).
Un caso actual de transferencia de valor absoluta en México tiene verificativo con el dispositivo de acceso Roku, empleado para la comercialización y reproducción de contenidos de forma ilegal. Por ello, en mayo del año pasado, un juzgado en materia civil de la CDMX determinó como medida cautelar, la prohibición a su importación, venta y distribución en México porque el dispositivo tiene vulnerabilidades que dan lugar a la difusión ilegal de canales de televisión restringida.
¿Y sus números?
La huella de mercado del dispositivo en México es de 1.1 millones de usuarios, de los cuales 4 de 10 lo utilizan para descarga de contenidos de TV de paga de manera ilegal.
¿Hasta dónde tiene responsabilidad Roku en este caso de transferencia de valor y violación categórica a la propiedad intelectual? Este como otros dispositivos similares (Apple TV, Chromecast, Amazon Fire TV y otros) deben tener la certeza de seleccionar, validar, organizar y promover contenidos legales y protegidos por el derecho de autor.
De acuerdo con la CISAC, deberían tener la obligación de obtener las licencias correspondientes de los titulares de derechos y remunerar adecuadamente a los creadores por la explotación de sus obras. En México, Roku no se ha responsabilizado de origen con la propiedad intelectual y la titularidad del derecho de autor. Incluso esto no resulta del conocimiento de los consumidores ni de sus comercializadoras quienes ignoran y de buena fe confían en la legalidad operativa del dispositivo.
En comunicados circulados en la semana en curso, Roku afirma que sus actos antipiratería “son prometedores”, basados en mecanismos automatizados para identificar contenidos ilegales. Ellos no eliminan por completo los incentivos para prevenir y evitar la distribución ilegal de contenidos, dada la arquitectura abierta del dispositivo que habilita la incursión de plataformas de corte ilegal o pirata. Todo, como si fueran “diablitos” para el derecho de autor.
Más allá de aspiraciones y buenas intenciones, es menester asegurar que las acciones legales sean suficientes para proteger la propiedad intelectual de los generadores de contenidos audiovisuales. Esto incluye la protección del derecho de autor en un escenario de responsabilidad compartida entre los usuarios, las plataformas y dispositivos de acceso de contenidos en internet, en el que los últimos deben ejecutar las medidas adecuadas y eficaces para asegurar la propiedad intelectual de los creadores.

* Publicado con autorización del autor, Ernesto Piedras

La Feria Internacional del Libro Universitario (FILUni), organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), otorga cada año el reconocimiento “Rubén Bonifaz Nuño” a la trayectoria excepcional de un editor universitario de Iberoamérica. Los candidatos pueden estar en ejercicio de sus funciones, ser retirados o jubilados.
Para su segunda edición, cualquier editorial universitaria, editor o profesional del libro podrá enviar candidaturas al premio a la dirección: camilum@libros.unam.mx a más tardar el 30 de julio de 2018, en formato pdf, a la atención de: Jurado del Reconocimiento al Editor Universitario. También podrán ser remitidas al domicilio Avenida del IMAN 5, Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México.
Las candidaturas serán analizadas por un jurado integrado por expertos en el mundo de la edición y académicos. Los nombres de los miembros del jurado serán hechos públicos durante el anuncio del ganador. La decisión del jurado es inapelable e incontrovertible.
El reconocimiento será anunciado con un mes de anticipación a la inauguración de la FILUni en la que el ganador recibirá una medalla y un diploma. La convocatoria completa se puede descargar aquí.
 

A casi dos años del fallecimiento del escritor, periodista y académico René Avilés Fabila (1940-2016), la Fundación que lleva su nombre, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (SCCDMX), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco lanzaron la convocatoria al primer Premio Nacional de Periodismo Cultural René Avilés Fabila.
 
El premio se anunció en las instalaciones de la Fundación René Avilés Fabila, A. C., en las que María Cortina Icaza, Coordinadora Interinstitucional de la Secretaría de Cultura capitalina señaló: “creemos firmemente en las convocatorias, porque son la mejor forma de atender a la comunidad, pues son un estímulo para la ciudadanía dedicada a escribir. La cultura, la literatura y la escritura son cosas que debemos promover y luchar siempre por la libertad de expresión, por la palabra escrita, por la palabra hablada y siempre protegerla. En este sentido, los periodistas también son creadores de cultura, por ello esta convocatoria estará dedicada a premiar al gremio”.
 
La presidenta de la fundación y viuda del periodista, Rosario Casco Montoya, honró la trayectoria del escritor. “Toda su vida productiva y su quehacer lo dividió en tres vertientes: la literatura, la docencia y el periodismo. En este último, su trabajo estuvo orientado hacia el análisis político y la divulgación cultural”, explicó. 
 
Durante la presentación de la convocatoria se recordó la labor del fundador y director del Suplemento Cultural El Búho en el periódico Excélsior (1985-1999), por el cual obtuvo el Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México por mejor suplemento cultural en 1990.
También obtuvo el Premio Nacional de Periodismo de México por divulgación cultural (1991), el Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México por mejor artículo de fondo (1992), el Premio Planeta de Novela que declara finalista a su novela Réquiem por un suicida (1993) y el Premio Bellas Artes de Narrativa Colima para Obra Publicada por su libro Los animales prodigiosos (1997). Además, René Avilés fue catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante 50 años y de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), por 36 años.
 
“El amplio legado que nos dejó René Avilés no debe perderse, los valores de la escritura que nos enseñó deben superar por mucho el presente instantáneo de las redes sociales de la cuarta revolución industrial. En este sentido, el premio es una forma de conservar la labor que como profesional de la cultura durante muchas décadas realizó René Avilés para enriquecer nuestras vidas”, pronunció Javier Esteinou, catedrático de la UAM.
 
El Coordinador de Extensión Universitaria de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, Luciano Mendoza Cruz, recordó la importancia del periodismo cultural al mencionar que “los periodistas egresados suelen estar orientados a temas de política, economía, asuntos internacionales y espectáculos, mientras que los temas de cultura no están presentes, hay menos gente que se dedica a ello y es también culpa de los medios por el pequeño espacio que se les da, por eso es importante este tipo de esfuerzos”.
 
Bases del galardón
 
Podrán participar periodistas mexicanos por nacimiento, residentes en el país o en el extranjero, cuyo trabajo sea publicado en México en las siguientes categorías: “Nota o proyecto en prensa escrita”, “Nota o proyecto en prensa digital”, “Nota o proyecto televisivo” y “Nota o proyecto radial”; adicionalmente se otorgará el Premio Trayectoria.
 
El participante deberá enviar un texto periodístico sin máximo de extensión, que haya sido publicado en 2017 al correo: fundacionraf@yahoo.com, entre el 12 de junio y el 15 de agosto del 2018, fecha en que cerrará la convocatoria e incluir carta firmada y escaneada donde se indique que la información proporcionada es verídica y legítima.
 
El fallo se dará a conocer el 1 de octubre por vía electrónica y el premio se otorgará el 9 de octubre, fecha del fallecimiento del escritor. El primer lugar de cada categoría será acreedor a $25,000 y un pin de oro; el segundo lugar de cada categoría recibirá un pin de oro y el tercer lugar un pin de plata. Todos los ganadores recibirán un diploma. El Premio Trayectoria obtendrá $50,000 y un pin de oro.
 
El jurado calificador estará integrado por especialistas de reconocido prestigio, cuyos nombres se darán a conocer al emitirse el fallo. Las bases del concurso están disponibles aquí, cualquier duda al respecto se puede consultar en el correo fundacionraf@yahoo.com o al teléfono 5639 5910.
 
* Con información de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia convoca al Premio Antonio García Cubas 2018 en el que podrán participar instituciones, editoriales nacionales y personas físicas que hayan publicado entre el 1 de julio de 2017 y el 30 de junio de 2018 libros sobre antropología física, antropología social, arqueología, etnología, historia, lingüística, etnohistoria, paleontología y restauración y conservación del patrimonio.
La convocatoria estará abierta hasta las 15:00 h del 31 de julio de 2018 para las siguientes categorías: obra científica, obra de divulgación, novela histórica, obra infantil, juvenil, libro de texto escolar, libro de arte, catálogo y edición facsimilar.
En el transcurso de la primera quincena de septiembre del presente año se comunicará el resultado a los ganadores. Se otorgará un único premio en cada categoría, que constará de diplomas para el autor y el editor; además de que serán adquiridos $50,000 en obras de la casa editorial ganadora para las bibliotecas del INAH. La premiación se realizará durante la inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, el 27 de septiembre de 2018. Consulte las bases de la convocatoria aquí.

El reconocimiento de la literatura científica producida en español en forma de libro continúa siendo una tarea pendiente en el ámbito académico, un aspecto en el que deberían trabajar de manera conjunta tanto las editoriales como los investigadores y las agencias de evaluación. Esta es una de las principales conclusiones del Estudio cualitativo de las Editoriales Académicas: La percepción de la comunidad científica española elaborado por el Grupo de Investigación sobre el libro Académico (ILIA, por sus siglas en inglés) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en colaboración con la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).
Este Estudio aporta una visión complementaria a la obtenida en el estudio La edición académica española: indicadores y características (publicada en mayo de 2017), que realizó un análisis global de la edición académica a través de aspectos que directa o indirectamente se vinculan con la calidad y transparencia de las publicaciones y que tienen incidencia en el contexto de la evaluación de la investigación.
En esta ocasión se ha querido conocer la opinión y valoración de la comunidad científica española sobre las editoriales académicas, para lo que se ha enviado una encuesta a 5,400 catedráticos de todas las disciplinas científicas acreditados por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). Las respuestas recibidas, un 12.5% del total, ofrecen un punto de partida para establecer procesos de evaluación de la actividad científica y conocer las variables que tienen más relevancia en la determinación de la calidad y el prestigio de una editorial académica.
De los datos del estudio se desprende que la comunidad académica española valora la diversidad editorial de nuestro país, con especial atención a las dedicadas a los ámbitos de las Humanidades y las Ciencias Sociales. Esta diversidad no es sólo reflejo de la actividad académica sino también de la pluralidad temática, metodológica, epistemológica y lingüística. La diversidad y la especialización de las editoriales académicas permiten que se publiquen investigaciones que no serían publicadas por editoriales multinacionales con sede en otros países por razones como el carácter local de parte de la investigación y el mayor impacto que estas investigaciones pueden tener si son publicadas en editoriales españolas.
Según refleja el estudio, el lector académico valora fundamentalmente la calidad de las obras publicadas y no tanto el posicionamiento del sello editorial en el mercado. Esto hace que entre las cien editoriales consideradas más prestigiosas por la comunidad científica se hallen grandes y pequeñas editoriales, pertenecientes a grupos y editoriales independientes, comerciales, universitarias e institucionales. No obstante, existe cierto consenso en torno a algunas editoriales, ya que 16 de ellas concentran el 50% del prestigio. Esto varía también en función de la disciplina ya que, por ejemplo, mientras que en Derecho, Historia y Literatura, Lingüística y Filología, el prestigio está más concentrado en pocas editoriales, en otras como Estudios Árabes, Hebraicos, Arqueología y Prehistoria, así como en Bellas Artes, la consideración de las editoriales es más igualada por su alta especialización.
A la hora de valorar la calidad científica de los libros, los científicos destacan la trayectoria y el fondo editorial creado; la especialización de la editorial, su rigor a la hora de seleccionar las obras, el aval científico que representan los editores y/o directores de la colección, así como el prestigio de la editorial entre sus colegas.
En España, la industria editorial mueve anualmente más de 3,000 millones de euros, y da empleo, directo e indirecto, a más de 30,000 personas. Las 840 empresas editoriales agrupadas en la FGEE representan cerca del 97% de la facturación del sector y a lo largo de 2016 editaron más de 224 millones de ejemplares de 81,496 títulos, con una tirada media por título de 2,749 ejemplares.
El Informe completo puede encontrarse en la web SPI. Edición Académica Española.

* Con información de gremieditors.cat
 

Con la presencia de la compañera de vida del escritor Carlos Fuentes, Silvia Lemus, quedó inaugurada la librería que lleva el nombre del literato, la cual se ubica en la planta baja de la biblioteca pública Juan José Arreola, en el centro cultural universitario de la Universidad de Guadalajara (UdeG). También estuvieron presentes: Miguel Ángel Navarro Navarro, rector de la UdeG; Raúl Padilla López, presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara y de la Fundación Universitaria de Guadalajara, A.C.; Myriam Vachez Plagnol, secretaria de Cultura de Jalisco; Marisol Schulz, directora de la FIL Guadalajara; y Carlos Anaya Rosique, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM); entre otras personalidades académicas, culturales y de la industria editorial.
 
Con un diseño modernista, la librería tiene en el centro un árbol simulando la materia prima del libro; por otra parte, el aroma característico a tinta mezclada con papel forma parte de la recepción de quienes acudirán a este sitio, no sólo a adquirir o disfrutar un libro, sino también a participar en talleres y conferencias. Al respecto, el presidente de la FIL Guadalajara, Raúl Padilla López, confirmó que para el mes de junio se programaron 65 actividades para todas las edades, entre conferencias y talleres.
 
Por su parte, Miguel Ángel Navarro dijo que el desarrollo y crecimiento poblacional en la zona y los centros universitarios garantizan el éxito de la librería que ofrecerá, en un espacio de 2600 metros cuadrados, más de 120 mil títulos de las más diversas áreas temáticas: literatura, arte, libro infantil y juvenil, libro universitario y científico; en total, 120 áreas temáticas distribuidas en 320 libreros.
 
En su oportunidad, Silvia Lemus recordó que en pocos lugares, como en una librería, Carlos Fuentes fue dichoso, así que él se demoraba entre las mesas y los estantes ─buscando las novedades─, porque siempre llenaba una bolsa con los libros que compraba. También comentó que “donde esté Carlos ahora estará feliz de estar en la librería, que muchos llamamos el paraíso”, por lo que agradeció a la UdeG por esta iniciativa que busca “celebrar a Fuentes”.
 
Mientras que, Myriam Vachez comentó: “no tengo la menor duda que, desde el siglo pasado, importantísimas aportaciones que la lengua ha dado a la literatura universal provienen de nuestra patria. Los mexicanos somos los orgullosos herederos de una mezcla de culturas y cosmovisiones que nos han permitido desarrollar una literatura polícroma que refleja tanto al México ancestral, como al moderno, multiétnico y plurilingüe”.
 
Finalmente, Carlos Anaya Rosique destacó que “el impulso a las librerías redundará en beneficio para todos los integrantes de la cadena productiva del libro. Una industria editorial fuerte, con librerías suficientes y rentables, que cubran las necesidades de los lectores, beneficiará a toda la cadena productiva del libro y corregirá las deformaciones del sector”, detalló.
 
Cabe señalar que la constante programación cultural será uno de sus elementos característicos: presentaciones de libros, conferencias, talleres, seminarios, cuenta cuentos, clubs de lectura, exposiciones artísticas y ferias temáticas. Para ello, contará con: salas de eventos para 150 y 80 personas, escenario central para 300 personas y la Plaza Bicentenario para eventos masivos al aire libre.
 
Asimismo, la librería brindará un servicio librero de primer nivel que incluye: pedidos nacionales e internacionales; servicio de información bibliográfica; atención a bibliotecas, universidades, centros de enseñanza y documentación; búsqueda de libros agotados y descatalogados y envíos locales, nacionales e internacionales.
 
Una serie de prestaciones adicionales brindarán a los usuarios las comodidades necesarias para que su experiencia de compra sea tan grata como prolongada y constante: cafetería, espacios para lectura, servicio de impresión bajo demanda, oferta de papelería, de artículos de diseño y objetos de regalo.
 
Además, contará con una librería virtual y presencia constante en las redes sociales; también estará adherida al programa de recompensas de Cultura UdeG y premiará a los usuarios al adquirir cualquier producto cultural que ofrezca la universidad, y tendrá su propio programa de fidelidad.
 
Cabe resaltar, que el “árbol” representa el origen orgánico de la lectura y en él se proyectarán imágenes holográficas gracias a un equipo de la más avanzada tecnología.

* Con información de El Universal / Milenio Diario / Meganoticias / Ángeles Hernández / CANIEM

El escritor Carlos Fuentes era un hombre analítico, disciplinado, al que le gustaba charlar y que odiaba perder el tiempo. Así lo recordó su amigo, el analista Federico Reyes Heroles, en una charla que abrió las actividades culturales en la Librería Carlos Fuentes, de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
 
La plática, realizada en uno de los salones del recinto, se convirtió en un anecdotario de la vida del autor de las novelas Aura y La región más transparente, en la que exploró algunas de sus facetas cuyo común denominador era el amor por la literatura y el arte.
 
Reyes Heroles obvió la vida pública de Fuentes, “uno de los narradores más celebrados del boom latinoamericano, un conferencista excepcional”, y se enfocó en los aspectos más íntimos y obsesivos del autor, que lograron que su obra trascendiera.
 
Describió a Fuentes como un “buen conversador”, que gustaba de tener una vida social que repartía entre obras de teatro y ópera, así como reuniones o cenas con intelectuales o políticos con quienes gustaba charlar de los temas que le interesaban y que después retomaba en sus ensayos, cuentos y novelas.
 
Esas reuniones, de las que se despedía temprano para no desvelarse y poder escribir al siguiente día por la mañana, eran un puente para conocer la obra de los nuevos escritores latinoamericanos a quienes leía después, comentó Reyes Heroles.
 
“Tenía un propósito en todo lo que hacía desde la mañana hasta la tarde. Era, en algún sentido, una antena del mundo porque, además, viajó de forma permanente”, recordó.
 
También destacó que era amigo del expresidente francés François Mitterrand y dialogaba de tú a tú con muchos políticos europeos, charlas que lo enriquecieron tanto personal como intelectualmente, para formarse una visión distinta sobre hacia dónde podrían caminar los países latinoamericanos.
 
Reveló, además, que era un escritor “muy cuidadoso”, que sin falta escribía todos los días en dos turnos: el primero, de siete a once de la mañana, y luego por la tarde, sin faltar el té con galletas que solía tomar a las cinco, muy apegado a las costumbres de Londres, ciudad donde vivió muchos años.
 
Reyes Heroles resaltó que mucho antes de la globalización y del fácil acceso a los medios de comunicación de otros países, Fuentes leía periódicos y revistas extranjeras. “Devoraba todo lo que se encontraba a su paso, era parte de su disciplina”, dijo.
 
Afirmó que su muerte en 2012 lo tomó por sorpresa, y se dio cuenta de que la compañía de su amigo le hacía más falta de lo que imaginaba.
 
“Daba por sentada su presencia, aunque no estuviera en México sabía que después regresaría y llamaría para dar lata y pedir estadísticas, que tanto le interesaban. Fue una persona insustituible por su cultura, su energía; era un tipo muy vital por su apertura y por su generosidad”, reveló Reyes Heroles.
 
* Con información de Mariana González / Universidad de Guadalajara