En próximas fechas se impartirá el curso Redacción Profesional con el objetivo de proporcionar técnicas y estrategias de redacción, a fin de que los textos producidos por los participantes cumplan con su misión comunicativa y con los requisitos de un estilo profesional. Este curso representa una pieza imprescindible en el catálogo de cursos que ofrece el Centro de Capacitación de la CANIEM.

Para entender mejor la relevancia de este tema en el quehacer editorial, Silvia Peña-Alfaro, instructora del curso y de capacitación en la Cámara desde 1991, comparte su visión al respecto.

No falta quien considere que a partir de la era digital asistimos a una banalización de la cultura, acompañada por la pérdida paulatina de contenidos informativos de significación profunda. Podría decirse también que con la irrupción del Internet y de las redes sociales los mensajes, pero también el lenguaje, están sufriendo un proceso de deterioro continuo. Al parecer, ante la inmediatez y la fugacidad de la comunicación, la palabra bien dicha o el texto cuidado están perdiendo el valor que antes tenían en el mercado.

Desde esta perspectiva, podría creerse que la escritura ha quedado en estado de indefensión ante una sociedad que más que degustar la información, la produce y la consume de manera irreflexiva y voraz. En este contexto podría pensarse que los usuarios de la lengua se enfrentan cada vez a menores retos de comunicación.

Sin embargo, la realidad es que el redactor, de cara a las actuales condiciones de recepción y de reproducción de los discursos, se enfrenta a múltiples desafíos: cómo capturar la atención del lector en un mundo señoreado por la tecnología, cómo hacer llegar al usuario la información mínima necesaria para comprender una idea, cómo construir una frase estrella que lo diga todo de manera inequívoca y contundente, cómo escribir un artículo científico que de forma clara y precisa plasme los resultados de una investigación.

En función de estos retos, que se presentan no sólo en el ámbito editorial, sino en cualquier otro campo, se han diseñado los dos módulos que conforman el curso “Redacción profesional”. Los objetivos de ambos cursos están centrados no sólo en aspectos de corrección en el manejo de la lengua, sino en el desarrollo de la competencia comunicativa de los participantes.

En el primer módulo, entre otros temas, se mostrará a los participantes cómo manejar la “carta de navegación lingüística”. Partiendo de las profundidades del análisis del discurso y con base en una larga trayectoria profesional, he construido esta herramienta, de aplicación inmediata, que tiene como objetivo direccionar los mensajes orales o escritos en el sentido preciso a fin de lograr los propósitos del emisor.

En el segundo módulo, se aborda el gran tema de los géneros textuales y se lleva a los participantes a explorar la serie de convenciones organizativas, formales y estilísticas que los profesionales emplean según su área de especialidad. El análisis de estos elementos representa para el participante un recurso más para identificar el estilo que conviene a los escritos que redacta.

Con toda razón decía Gabriel García Márquez: “La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas; nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual”.