La consejera de Cultura de la Generalitat, Àngels Ponsa, bromeaba con los editores sobre que el coronavirus era el mejor plan de fomento de la lectura que se ha hecho nunca por el incremento de los índices de lectura (71 minutos diarios durante el confinamiento, ante los 47 de antes de la pandemia). Y en la misma sesión inaugural del pasado 27 de octubre en la 38ª edición de Liber, la Feria Internacional del Libro, en Barcelona. El presidente de los editores españoles, Miguel Barrero, pedía menos retórica y mayor concreción en las políticas del Estado con el Plan por el Libro y la Lectura. En el foro de la feria más importante del sector en España, apenas 24 horas después, la directora general del Libro y Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura, María José Gálvez, ha querido paliar ambas críticas tácitas exponiendo detalles de la creación de una Mesa del Libro, “la primera en democracia”, remarca, como “foro multilateral entre el sector y el Gobierno, un espacio de intercambio y reflexión que se ha de transformar en propuestas para las políticas públicas del libro”.
 
En un marco temporal que ha fijado hasta 2023 y con una mesa de consejo permanente cuya primera reunión constitutiva tendrá lugar “antes de acabar noviembre” – manteniendo una "periodicidad mensual porque “no es una mesa para hacer bonito”--, Gálvez ha adelantado la constitución de, al menos, una decena de “grupos de trabajo temáticos”, tanto de materias (infantil, cómic, libro de texto, académico…) como de aspectos estructurales (edición digital, distribución, librerías…). Cuatro ejes transversales unirán esos grupos: el género (“somos más lectoras, pero solo el 30% de los escritores en España son mujeres”, cifró Gálvez), la pluralidad lingüística, el reto demográfico (“saber y analizar el libro en esa España vacía, que no vaciada”) y el binomio creación-comercialización.
 
Gálvez, que ha aventurado un buen momento presupuestario para la política del libro a partir del incremento de la partida a Cultura en los próximos presupuestos del Estado y de los fondos del plan de recuperación de la Unión Europea que ha de dotar a la cultura de “otros 900 millones de euros en tres años”, fijó como temas urgentes a abordar la internacionalización y digitalización del sector, la formación (anuncia cursos inminentes “gratuitos y de calidad” para escritores noveles y libreros), el fomento de la lectura y la sostenibilidad ecológica. Desde la Asociación de Cámaras del Libro de España (Fedecali) se han mostrado ya “esperanzados” con la iniciativa, confiando que sirva para “desarrollar una estrategia a medio y largo plazo para el sector”, según un comunicado.
 
“La mejor forma de reconstruir el mundo del libro es leer”, ha finalizado Gálvez, citando a Irene Vallejo, la autora del sorprendente best-seller El infinito en un junco. La frase está, sin embargo, entresacada del Manifiesto por la lectura que la Federación de Gremios de Editores de España ha encargado a la filóloga y ensayista y que ha sido presentado en el Liber, un texto donde habla de las palabras como “un talismán salvador” y de los libros como de las pocas herramientas para “salvarnos de los abismos del presente”.
 
Con información de
https://elpais.com/cultura/2020-10-28/el-gobierno-calma-las-criticas-del...