Con el propósito de reunir voluntades y trabajar de forma conjunta para que el patrimonio del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz sea de todos los mexicanos, el Gobierno de la Ciudad de México contribuirá en la elaboración de una ruta interinstitucional y ciudadana que permita tomar las decisiones correctas y consensuadas, luego de que la compañera y heredera universal del poeta, Marie-José Tramini, falleciera el pasado 26 de julio.
Por comunicado de prensa se informó a los medios de comunicación, a la comunidad cultural y a la ciudadanía en general que el Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, instruyó a la Consejería Jurídica y de Servicios Legales para que, con base en las leyes vigentes, solicite a las autoridades correspondientes el resguardo de los bienes y la obra de Octavio Paz que han quedado intestados, informados de que en su testamento el poeta manifiesta su voluntad respecto a que el depositario de su archivo fuera el Colegio Nacional.
Por ley, el patrimonio del poeta y escritor mexicano tendría que pasar a ser administrado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), pero ante el invaluable tesoro que representa para los mexicanos en su conjunto, se tomarán las medidas jurídicas necesarias para que el patrimonio sea custodiado como acervo único por el Gobierno de la Ciudad de México, con la finalidad última de aportarlo al proyecto que acuerden las instituciones involucradas y la propia comunidad.
Entre los trabajos encaminados a ese fin, se han sostenido conversaciones con diferentes actores de la comunidad cultural para escuchar sus inquietudes y considerar sus observaciones, con el propósito de garantizar la preservación integral del legado de Octavio Paz.
La Secretaría de Cultura Federal, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el Gobierno de la Ciudad de México, por medio de sus dependencias, El Colegio Nacional y los intelectuales y escritores interesados coinciden en que la conservación del acervo reviste la máxima prioridad, pues se trata de una de las obras literarias e intelectuales más relevantes de la historia de México y del mundo, que deberá permanecer en nuestro país para su custodia, estudio y difusión.
 
* Con información de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México