El Grupo Social ONCE y el Grupo Planeta han llegado a un acuerdo para que la organización de servicios para las personas ciegas o con otra discapacidad adapte libros y audiolibros del catálogo de la editorial al lenguaje braille, el sistema de lectura táctil diseñado para personas invidentes. Con esta alianza, la ONCE tendrá acceso en soporte digital a los más de 50,000 títulos que se incluyen en el inventario de la editorial.
Para materializar el acuerdo, la escritora Rosa Montero ha asistido a la presentación de su libro Lágrimas en la lluvia (Seix Barral, 2011), uno de los primeros títulos que han sido adaptados para ciegos. "No es solo el acceso a la cultura lo que está promocionando la ONCE, sino que además permite sentir el latido del mundo, integrarnos a todos en la misma comunidad lectora", ha destacado Montero. Si bien hasta ahora el proceso de adaptación de un libro al lenguaje braille era de aproximadamente medio año, el nuevo convenio permitirá que estén disponibles en pocas semanas.
El objetivo de la adaptación de los textos es la inclusión. "Buscamos en todo momento desarrollar un material integrador, que atraiga lo máximo posible al lector", ha explicado Andrés Ramos, director general adjunto de Servicios Sociales de la ONCE. Para producir contenidos que integren a la comunidad lectora invidente, el Servicio Bibliográfico de la ONCE introduce en los libros adaptados relieves, colores y tanto texto en tinta como en lenguaje braille. Javier Goñi, técnico de la fundación, insiste en el mismo aspecto: "Intentamos hacerlo lo más accesible posible y lo más bonito también".
El Servicio Bibliográfico de la ONCE, el centro que coordina la producción de documentos para las personas ciegas, cuenta con una tecnología adecuada para el desarrollo de los libros en braille. De las tres zonas que dividen el lugar, la zona de impresión acumula hasta cuatro impresoras de páginas en formato braille. La impresora de mayor potencia alcanza una tirada de hasta 1,300 páginas por hora, mientras que las demás consiguen producir entre 600 y 900 páginas cada hora.
La zona más tecnológica del centro es el departamento de relieve. Además de ser el principal impulsor del proyecto Tiflotecas, que lleva a cabo figuras y formas en relieve de clásicos de la literatura como El Quijote o El Jorobado de Notre Dame, la zona de relieve también diseñará las texturas que se introducirán en los libros adaptados para ciegos.
Los audiolibros, en auge
El Servicio Bibliográfico ofrece además un espacio web desde el que las personas ciegas pueden descargar alrededor de 60,000 títulos. En total, la ONCE calcula que más de 9,000 personas invidentes realizan más de 336,000 descargas al año.
Antes de firmar el acuerdo con el Grupo Planeta, el departamento ha producido 2,000 audiolibros de un total de más de 5,500 obras. Un contenido, en su conjunto, que cuenta también con apuntes, exámenes y material didáctico centrado en los estudiantes, uno de los sectores de la sociedad prioritarios en los proyectos de la ONCE.
* Con información de Alejandro Fernández / elpais.com