RAE publica DLE

El director de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva, y la académica directora del Diccionario de la lengua española (DLE), Paz Battaner, presentaron a finales del año pasado las actualizaciones de la versión en línea de la vigesimotercera edición del DLE.

Han sido 3345 modificaciones en total con respecto a la edición publicada en octubre de 2014. Estas novedades se han realizado en el diccionario en línea, disponible gratuitamente para su consulta desde el 21 de octubre de 2015 gracias al apoyo de Obra Social "la Caixa". Una versión en línea, como ha recordado el director, que recibió en 2016 más de seiscientos millones de consultas y en 2017 cerca de mil millones.

Esta actualización —que recoge las modificaciones aprobadas por todas las academias hasta diciembre de 2017— tendrá la consideración de versión electrónica 23.1. La edición existente hasta el 20 de diciembre de 2017 (fecha en que se dieron a conocer las modificaciones) seguirá disponible en la página web de la RAE.

PRIMERA ACTUALIZACIÓN DEL DICCIONARIO
El proceso de actualización del DLE implica la identificación de nuevas palabras o nuevos significados y la revisión de las palabras que ya figuraban en él. Esta actualización se realiza agrupando las voces según diversos criterios, como son, entre otros, el área temática a la que pertenecen (palabras de la música, palabras de la química...), sus características gramaticales (sustantivos, conjunciones, adjetivos invariables…), su procedencia (etimologías y extranjerismos) o el área geográfica en la que se documentan.

En su intervención, Paz Battaner recordó que “la RAE ha actualizado su diccionario desde 1780. Por tanto, el que hoy presentamos es un trabajo que viene condicionado por la actividad normal de funcionamiento de la corporación”. La novedad de esta versión es que, “una vez digitalizado el DLE, estas actualizaciones se harán de manera continua”.

EJEMPLOS
A continuación, Battaner ha mencionado algunas adiciones de nuevos artículos —como aporofobia, chakra, hummus, posverdad, postureo o vallenato—; adiciones de acepciones —por ejemplo, en hacker se ha añadido una segunda acepción: ‘persona experta en el manejo de computadoras, que se ocupa de la seguridad de los sistemas y de desarrollar técnicas de mejora’—; supresión de artículos o acepciones ya existentes, o la enmienda total o parcial de algunos artículos, como es el caso de sexo.

HACIA LA NUEVA EDICIÓN
Como señaló Darío Villanueva, la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) han emprendido ya las tareas de redacción de la 24ª edición de su DLE, que tendrá las características fijadas en la planta aprobada por la Comisión Interacadémica del Diccionario en Burgos, en marzo de 2017.

La 24ª edición del DLE se diferenciará de todas las anteriores y supondrá una profunda renovación de la obra en sus más variados elementos estructurales.

El nuevo DLE “será digital desde su misma concepción”. Ya no se trata de reconvertir en recurso electrónico lo que ha sido ideado y en parte desarrollado como una obra destinada a ser impresa, sino de crear un auténtico diccionario electrónico, con todas las consecuencias que derivan de ese hecho fundamental, indicó Villanueva.

ANGLICISMOS
Durante la rueda de prensa, el director de la RAE recordó que, si bien “la Academia no está cerrada a la incorporación de extranjerismos, sí nos preocupa la reiteración excesiva del uso de palabras en inglés sin que sea necesario”. En 1713, en el año fundacional de la corporación, los primeros académicos se enfrentaron a un problema similar con los galicismos, actualmente se da, de forma más intensa, con el inglés.

Fue así que Villanueva expuso varios ejemplos del uso innecesario de anglicismos por tener un equivalente en español: black friday, take away, save the date, dress code, prime time, streaming, product manager, community manager, etcétera.

* Con información de la RAE