Las editoriales universitarias latinoamericanas son estratégicas para la consolidación y posicionamiento de las instituciones de educación superior (IES), por lo que se requiere trabajar en conjunto para contar con una mayor ventaja competitiva, coincidieron autoridades, académicos y expertos en el Encuentro de Rectores 2019. El Impacto de las Instituciones de Educación Superior en la Producción Editorial Iberoamericana, realizado en la III Feria Internacional del Libro de los Universitarios (Filuni).
En el epílogo de la reunión, Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural, enlistó 18 acciones estratégicas para que las editoriales mejoren su impacto en la producción iberoamericana.
Entre las más notables se encuentran que la edición universitaria es un activo estratégico y de gran valor para las IES; que es necesario buscar una mayor consolidación y posicionamiento de sus colecciones, y contar con criterios y directrices sobre las políticas institucionales respectivas. Se deben definir y aplicar indicadores de calidad a las editoriales y sus colecciones, además es imprescindible la construcción de catálogos y tiendas institucionales en línea.
Circulo virtuoso
Ante autoridades y expertos de diferentes universidades de América Latina y México, incluido el rector Enrique Graue Wiechers como anfitrión, Alberto Barbieri, de la Universidad de Buenos Aires, clausuró el cónclave y reconoció que es bueno tener visiones desde diferentes lugares de la universidad, desde aquellos que producen el conocimiento y en definitiva lo vuelcan en alguna cuestión editorial que sería el input para nuestras editoriales, hasta quienes organizan la producción.
“Hay algunos aspectos que no se vieron, como el financiamiento, un tema complejo que hay que abordar porque tiene que ver con prioridades. Somos la cara de lo que generamos, de lo que producen las universidades hacia la sociedad, como nos ven en otras partes del mundo”, dijo.
Bibliodiversidad
Entre las intervenciones de los actores convocados, Sayri Karp, presidenta de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe, informó que hay 400 casas editoriales universitarias en América Latina, por lo que se tiene una gran bibliodiversidad en la región.
Añadió que en 2015, se imprimieron 10.4 millones de ejemplares en conjunto. Hizo un llamado a los rectores de las IES, para que las editoriales de cada universidad cuenten con los recursos necesarios para su operatividad. “Véanlas como un aliado estratégico”, subrayó.
En su oportunidad, Elea Giménez Toledo, titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, dejó en claro que la edición universitaria iberoamericana tiene un gran potencial. Sin embargo, pidió privilegiar las buenas prácticas editoriales, promover el multilingüismo y reivindicar el libro académico ante la revista que ha ganado terreno.
Alejandro Dujovne, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, destacó que no se ha apreciado de forma suficiente el valor de las editoriales universitarias, pues tienen el potencial de llevar el nombre de su universidad mucho más allá de las fronteras, y no sólo eso, sino que también dan a conocer su proyecto científico y cultural fuera del espacio regional, ejemplo de ello son la Oxford University Press y la Chicago University Press.
En tanto, Cristina Arranz, de la Universidad de Buenos Aires, expresó que las universidades son los sitios donde se genera el conocimiento, el cual debe ser socializado, por lo que la divulgación científica es fundamental, pero también los convenios de colaboración que las instituciones establezcan dentro o fuera de sus fronteras.
* Con información de Leonardo Frías y Diana Saavedra / gaceta.unam.mx