Las posibilidades y los alcances de la historieta están fuera de toda discusión desde hace mucho tiempo. Las historias relatadas mediante la ilustración poseen un lenguaje propio que cobra cada día más fuerza. Por estos motivos, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara inauguró la segunda edición del Salón del Cómic + Novela Gráfica, un espacio en el que coinciden diferentes artistas pertenecientes a esta manifestación, y que logra unir a chicos y grandes.
Marisol Schulz, directora de la FIL, se encargó de dar la bienvenida a cuatro jóvenes creativas, quienes desde la construcción de los relatos más originales dan vida a una serie de trabajos que tienen como punto en común lo cotidiano visto desde una perspectiva ácida, irreverente y siempre mordaz. María Magaña, Eva Cabrera y Lizeth Arámbula, un trío de mexicanas, en compañía de Sol Díaz, una chilena que visita por segunda ocasión esta celebración literaria, conversaron sobre la experiencia que les brinda la ilustración, una forma de comunicarse con otros pero, sobre todo, una manera de explotar sus ideas mediante el cómic.
“Se trata de un trabajo abrumador, pero en realidad doy gracias por hacerlo”, comentó Lizeth Arámbula, quien es mejor conocida en el mundo de las historietas como Lizeis. Recordó que su primera exposición fue hecha de manera muy independiente, en la casa de sus abuelos, por lo que reflexionó en la importancia de estar presente ahora en un espacio como el Salón del Cómic + Novela Gráfica: “Siempre hay una exigencia, una anécdota que, aunque no resulta ser chistosa, habla de cómo nos comportamos”, señaló. Así, Lizeis puso como ejemplo lo ocurrido con los estudiantes de cine del CAAV, a quienes dedicó una historieta.
Por su parte, Eva Cabrera, una tapatía asentada ahora en Monterrey, lugar que le ha permitido desarrollarse como una ilustradora y empresaria debido a que fundó junto con otras compañeras el estudio Boudicca Cómics, nombre inspirado en una diosa celta, según especificó, dijo que su punto de partida en este medio de expresión ocurrió gracias a su atracción por la imagen, concretamente el cine y los videojuegos. Cabrera mencionó sentirse complacida por compartir con el resto de las participantes un espacio de estas características, algo que, indicó, les permite conocer el trabajo de otras colegas.
Sol Díaz compartió que le gusta romper los estereotipos femeninos de una manera muy particular: a las mujeres las representa en sus relatos llenas de vello, o en situaciones que no las encasillan. Especificó que una de sus ideas principales es deshacerse de aquello que la mayoría considera perfecto, por lo que su búsqueda como ilustradora se centra en historias más humanas y con el elemento del día a día como una manera de divertirse, pero también de reflexión.
El Salón del Cómic + Novela Gráfica se ubicó en el Área Internacional de la FIL. La plataforma contó también con un espacio de conversación que lleva el nombre de Foro Rius. Las actividades se llevaron a cabo hasta el 2 de diciembre.
*FIL Guadalajara