Fire and Fury

La Asociación Internacional de Editores (IPA, por sus siglas en inglés) ha apoyado totalmente al editor estadounidense Macmillan y su CEO, John Sargent, por su firme posición frente a la presión del presidente estadounidense Donald Trump para detener la publicación de Fire and Fury: Inside the Trump White House, el libro de Michael Wolff sobre Trump en la Casa Blanca.

En comunicado de prensa dado a conocer la semana pasada, luego de que el gobierno de los Estados Unidos solicitara “cesar inmediatamente y desistir de cualquier publicación, lanzamiento o diseminación” del libro, la IPA indicó que ve el intento de Trump de detener la publicación del libro de Wolff como un suceso nuevo y preocupante para Estados Unidos, un bastión permanente de la libertad de expresión. Aunque está claro que la Constitución de EE.UU. protege a Wolff y a su editor, es motivo de grave preocupación que un presidente intente interferir en la publicación de un libro, como lo ha hecho en este caso; demuestra la importancia de un marco legal sólido que consagre la libertad de expresión como fundamental para la democracia.

José Borghino, Secretario General de IPA, comentó: "es una triste ironía ver que el llamado líder del mundo libre intenta limitar la libertad de publicación. Estados Unidos siempre ha sido un faro de la libertad de expresión en todo el mundo y nos mantenemos inequívocamente con John Sargent y los editores de Macmillan en su negativa a ceder a esta presión".

Asimismo, Kristenn Einarsson, presidenta del comité Libertad para publicar de la IPA, expuso que: "la libertad para publicar es una parte esencial de cualquier democracia, pero es algo frágil en algunos lugares del mundo. Necesitamos estar eternamente atentos a amenazas inesperadas como ésta, y apoyar a aquellos que se mantienen firmes frente a la intimidación".

Las citadas opiniones se suman a la declaración de la organización miembro de la IPA en los Estados Unidos, la Asociación de Editores Americanos (AAP, por sus siglas en inglés) que manifestó su postura mediante la declaración de la presidenta y directora ejecutiva, María A. Pallante:
"La historia de la publicación de libros en los Estados Unidos es la historia de la libertad de expresión, el debate público y la democracia misma. Al promover un intercambio vigoroso de ideas, los libros benefician tanto al público como a los funcionarios electos.

Si bien se entiende que algunos libros serán impopulares, molestos o incluso amenazarán a algunas audiencias, la Corte Suprema ha reconocido desde hace mucho tiempo que las restricciones previas atacan el corazón de nuestros ideales democráticos y son presuntamente inconstitucionales.

En la mayoría de los casos, las circunstancias son tales que el autor tiene derecho a escribir, el editor tiene derecho a publicar y el público tiene derecho a leer. El valor relativo de un libro para el público es una parte legítima del debate, pero puede revelarse solo a lo largo del tiempo."

* Con información de internationalpublishers.org y newsroom.publishers.org