En la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) trabajan para lograr que la apertura de librerías, como centros culturales, sea un poco más rápido que el resto del comercio formal, bajo el convencimiento de que “las librerías son una necesidad de la gente, sobre todo para estar en su casa, con los cuidados necesarios y las reglas de sanidad que se tengan que poner”.
“Con la Asociación de Librerías de México (Almac)”, explica Juan Luis Arzoz, presidente de la CANIEM, “estamos viendo cómo despegar esto, cómo vamos a atraer público a las librerías, que es lo más importante una vez que se abra todo para reanimar el mercado del libro”.
En algunas librerías se calculan que el periodo de recuperación va a tomar 10 o 12 meses, mientras se vuelve a estabilizar el tránsito de compradores por las librerías, lo que resulta indispensable para toda la cadena del libro: “Hay una frase que digo mucho: el flujo de toda la industria editorial y del libro, incluso de muchas de artes gráficas, entran por la caja registradora de las librerías”.
“En la medida en que entren recursos a sus cajas registradoras, toda la cadena produce. Es algo que tenemos que cuidar mucho, estamos trabajando en eso, viendo cómo le hacemos, con nuevos canales o promociones. Hubo algunos acuerdos diferentes entre editoriales y librerías para facilitar a ambas partes la salida, porque los editores tampoco están recibiendo nada”, explicó Juan Luis Arzoz dentro del ciclo “Conversaciones para hacer que los libros se vean”, organizado por Metabooks México.
Durante la charla, conducida por Carlos Rojas, director de Metabooks México, el representante de los editores adelantó que la Cámara ya trabaja en el desarrollo de una plataforma para que editores independientes o pequeños editores puedan subir ahí su catálogo y tener ventas digitales.
* Con información de Jesús Alejo Santiago / milenio.com