De cara a las actuales condiciones de recepción y reproducción de los discursos, el redactor se enfrenta a múltiples desafíos: cómo capturar la atención del lector en un mundo señoreado por la tecnología, cómo hacer llegar al usuario la información mínima necesaria para comprender una idea, cómo construir una frase que lo diga todo de manera inequívoca y contundente, cómo escribir un artículo científico que de forma clara y precisa plasme los resultados de una investigación.
 
Lamentablemente nuestro sistema escolar no nos ha ofrecido todas las herramientas necesarias para enfrentar exitosamente los retos de comunicación escrita, propios de nuestra actividad profesional.
Desde nuestra oficina, nos preguntamos muchas veces cómo transmitir mensajes inequívocos, precisos y contundentes, cómo desarrollar el pensamiento, cómo concluir acertadamente las
ideas, cómo decir más con menos palabras. Se hace necesario contar con orientación, conocer estrategias, cubrir las carencias, remediar las deficiencias para responder a estas demandas.

En función de este reto inobjetable, que se presenta no sólo en el ámbito editorial, sino en cualquier otro campo, se han diseñado los dos módulos que conforman el curso “Redacción profesional”. Los
objetivos de ambos cursos están centrados no sólo en aspectos de corrección en el manejo de la lengua, sino en el desarrollo de la competencia comunicativa de los participantes.

El reto es nuestro. Nosotros, que estamos conscientes de que la palabra es un instrumento de poder, decidiremos si nos enfrascamos, o no, en la aventura de depurar nuestra comunicación escrita.