El Ministerio de Cultura de Argentina y el Sistema de Información Cultural de Argentina publicaron la Encuesta Nacional de Consumos Culturales 2017, la cual fue aplicada durante el primer semestre de 2017 a una muestra de 2,800 personas mayores de 13 años residentes en aglomerados urbanos de más de 30 mil habitantes, tomando como base para el cuestionario el de la misma encuesta realizada en el año 2013. En lo referente a la lectura y al consumo de productos editoriales cabe destacar cómo la práctica de la lectura no es indiferente al impacto que ha supuesto la digitalización cultural en los últimos 5 años.
Mientras que la lectura en general en Argentina mantuvo valores estables entre 2013 y 2017, la lectura de libros experimentó un notable descenso, bajando del 57% al 44% la población que leyó al menos un libro. Y, aunque este descenso se puede constatar en todos los niveles socioeconómicos es más agravado en el nivel bajo donde ha descendido cerca de 20 puntos situándose en un preocupante 22%. Con respecto a los no lectores cabe destacar que un 26.5% dijo que antes solía leer pero ya no lo hace y, sobre todo, resulta importante identificar los motivos de la no lectura entre los que sobresale la falta de interés, con un 47.1%; la falta de tiempo, un 22.8%; las cuestiones económicas, un 9.1%; el haber dejado de estudiar, un 8.9%, y los problemas de salud, un 7.4%.
Ese 9.1% de no lectores que afirma que no lee porque ha dejado de estudiar confirma que en Argentina la lectura es una práctica muy asociada a la educación ya que un 70% de los encuestados entre 12 y 17 años afirmó leer al menos un libro durante 2017. Además, igualmente que en el estudio de 2013, los valores más altos de lectura de libros se dan en las edades asociadas a la escolaridad y al estudio universitario. Sin embargo, la media de libros leídos al año, incluyendo a los no lectores, se reduce a la mitad en estos últimos 5 años, 1.5 libros al año; si este análisis lo hacemos sólo con el universo lector, el promedio de libros leídos anualmente también desciende desde 2013 de 6 ejemplares a 4.
En cuanto a los géneros literarios que más leen los argentinos en primer lugar se encuentra la historia (28.1%), los cuentos (24.6%), la novela (24.5%) y las biografías (23.6%). Por otro lado, encontramos paridad entre autores nacionales y extranjeros.
El papel sigue siendo el soporte principal para leer libros en Argentina: mientras que un 43% de la población lo elige como medio de lectura, sólo el 10% lee en formato digital. Con respecto a esta última modalidad de lectura, el soporte más usado para leer libros en pantalla es la computadora. La lectura de libros es el único consumo en el que la computadora supera al celular como dispositivo digital principal.
Por otra parte, el estudio Mujeres en la Cultura: Notas para el análisis del acceso y la participación cultural en el consumo y el mercado de trabajo, realizado por las mismas entidades, revela que de todos los lectores de libros en Argentina el 60% son mujeres y que además son ellas las que participan, de manera mayoritaria, en otros ámbitos relacionados con la lectura, representando un 73% de las personas que participan en las bibliotecas populares.
* Con información de Lorenzo Herrero / publishnews.es