El Plan de Reactivación Económica anunciado por el gobierno federal y el capitalino, plantea el regreso escalonado diversos negocios. Se habla de plazos para siderúrgicas, transporte, restaurantes, cines, bares, gimnasios, pero no específicamente de librerías. La ausencia del ramo editorial tomó por sorpresa a Juan Luis Arzoz, titular de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), quien no esconde su desconcierto. “Si abren tiendas departamentales, ¿por qué no las librerías?”, explica y argumenta que en países como Alemania fueron de los primeros espacios en ser reabiertos.
Para el líder gremial, el sector atraviesa un momento crítico y advierte que, si bien el comercio del libro vía digital ha aumentado, la venta de unidades en lo que va del año registra una disminución de 18%.
En el plan de regreso a las actividades anunciado por los gobiernos federal y capitalino no se habla específicamente de las librerías. ¿Cuándo tienen contemplado abrir?
Tenemos un documento donde se habla de negocios en categoría dos a los que se les permite la apertura con restricciones. Ahí se incluyen: restaurantes, tiendas departamentales, servicios jurídicos, cines. No entiendo porque no se menciona a las librerías. Si abren tiendas departamentales, ¿por qué no las librerías? Nuestro sector es muy frágil y si no abrimos no hay flujo para toda la cadena.
Para usted en el rubro de tiendas no entran librerías.
En el mismo documento más adelante se habla de negocios que permanecerán cerrados y ahí sí se especifica a las librerías junto con las sex shops, casinos, spas y negocios de alquiler de trajes.
En países como España o Alemania las librerías fueron de los primeros negocios en abrir con esquemas tipo previa cita. ¿Aquí que propone la CANIEM?
En México las librerías no tienen un gran tránsito de personas. El acceso se podría controlar y no rebasar cierto número de gente en determinada área. Y siempre guardando la sana distancia. No entiendo por qué no las tienen catalogadas como instrumentos de primera necesidad. Aunque suene sangrón, los libros alimentan el alma y el espíritu. Hemos trabajado en campañas para que la gente se quede en casa leyendo. Supongo que antes de que los niños regresen a clases ya estarán abiertas, pero es un negocio muy frágil.
¿Han cuantificado el impacto de la pandemia en la industria?
Calculamos que las ventas por lo menos han bajado un cuarenta por ciento. En la semana 17 del año y en comparación a 2019, la venta de unidades bajó un 49% y en valores 51%. En lo acumulado del año hasta ahora, en unidades la disminución ha sido del 18% y en valores el 20.5%. La ALMAC, que reúne a los libreros, ya prevé que muchos de sus agremiados no podrán arrancar.
¿Cuándo podrían realizarse ferias del libro?
Todas las ferias previstas para estas épocas están canceladas. No sabemos qué sucederá con la Feria de Remate en el Monumento de la Revolución de la Ciudad de México y tampoco hemos recibido noticias sobre la Feria del Libro del Zócalo, programada para octubre. Muchas ferias internacionales se han cancelado. La de Frankfurt, la más importante del mundo, definirá en junio si abre y en qué condiciones. En la misma situación está la FIL de Guadalajara, está a la espera de lo que decidan las autoridades de Jalisco. En la CANIEM planeamos hacer ferias virtuales sobre todo en los estados.
La Feria del Libro de Bogotá se hizo de manera virtual. Aquí ya lo vimos con la Fiesta del Libro y la Rosa. No obstante, supongo en ventas no será lo mismo.
Ese tipo de encuentros llegaron para quedarse. Desde luego no son lo mismo, pero pueden ser buen complemento.
Pensando en la Feria de Remate a realizarse entre julio y agosto, ¿hay condiciones para hacerla?
Creo que sí se hará, pero tal vez se recorra la fecha. Tampoco podemos tener todas las ferias en el último trimestre del año.
Desde la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados se ha hablado de un plan de apoyo a las industrias culturales. ¿Cómo va ese tema?
Estamos muy pegados a lo que se hace desde la Comisión de Cultura. Se habla de la tasa cero del IVA para librerías lo cual ayudaría muchísimo. Sería un respiro. Se está actualizando la Ley para el Fomento y la Lectura del Libro. Queremos ampliar el plazo de las novedades de 18 a 36 meses. Sergio Mayer es muy amigo de la Cámara. Nosotros estamos trabajando en una campaña contra la piratería y en otra para la compra del libro vía electrónica. Estas iniciativas están abiertas incluso para los no socios de la Cámara.
Seguro conoce la campaña que realizan Almadía, Era y Sexto Piso. ¿La CANIEM tiene pensadas medidas similares para apoyar a pequeñas editoriales?
Estamos viendo qué hacer. Quizá una campaña de donativos. Esas tres editoriales tuvieron una buena iniciativa porque la situación es crítica. Hay que pagar nómina, renta, talleres de impresión y no hay entradas de dinero. Los ingresos por la vía digital no superan el 12% de lo que se tenía antes. Desde la CANIEM nos estamos organizando, no es fácil pero los editores somos solidarios y queremos hacer cosas.
El informe Bookwire informa que la venta de libros vía digital ha crecido 29% durante este periodo, ¿esto llegó para quedarse o es coyuntural?
Es coyuntural, pero se va a quedar.
En la FIL de Guadalajara ustedes presentan su informe de actividades del año anterior, ¿piensan incluir un apartado del efecto de la pandemia?
Sin duda, incluso esperamos dar un informe antes. Seguramente la FIL de Guadalajara será diferente.
Por ejemplo…
Habrá muchas reglas de sanidad. Accesos controlados, los stands y los pasillos serán más amplios. Todavía nos falta definir muchas cosas.
* Con información de Héctor González / aristeguinoticias.com